Parte de la transmisión que, según Otto Binder (ex-empleado de la NASA), algunos radioaficionados recogieron con sus propios equipos VHF, el día de la llegada del Apolo 11 a la Luna:
CONVERSACIÓN EN INGLÉS
...
Astronaut 1: But! What is it?
Astronaut 2: You have some explanation for that?
--BEEP--
Houston: We have (not), don't worry, continue your program!
--BEEP--
Astronaut 1: Oh boy it's a, it's, it, it is really something (similar to) fantastic here, you, you could never imagine this!
--BEEP--
Houston: Roger, we know about that, could you go the other way, go back the other way!
--BEEP--
Astronaut 1: Well it's kind of (rigged) ha, pretty spectacular ...... god ... what is that there?
--BEEP--
Astronaut 1: It's (hollow), what the hell is that?
Houston: Go Tango, Tango!
--BEEP--
Astronaut 1: Ha! There's kind of light there now!
--BEEP--
Houston: Roger, we got it, we (watched it), lose communication, Bravo Tango, Bravo Tango, select Jezebel, Jezebel!
--BEEP--
Astronaut 1: ... ya, ha!... but this is unbelivable!
CONVERSACIÓN EN ESPAÑOL
...
Astronauta 1: ¡Pero! ¿Qué es aquello?
Astronauta 2: ¿Tenéis alguna explicación?
--BEEP--
Houston:No tenemos, ¡no os preocupéis, seguid con el programa!
--BEEP--
Astronauta 1: Oh chico, es, es increíble! ¡Esto es fantástico, no lo habrías podido ni imaginar!
--BEEP--
Houston:Roger ¡Lo sabemos, id por el otro lado!
--BEEP--
Astronauta 1: ¿Pero qué tipo de maravilla es esto? ¡Es increíble! ...Dios... ¿qué es eso?
--BEEP--
Astronauta 1: ¿Me decís qué demonios es eso?
Houston:¡Usad Tango, Tango!
--BEEP--
Astronauta 1: ¡ah, ahora hay una especie de luz allí!
--BEEP--
Houston: Roger, ¡Cambiamos la comunicación, usen Bravo Tango, Bravo Tango, y seleccionen Jezebel, Jezebel!
--BEEP--
Astronauta 1: ...¡Sí!... pero todo esto es increíble!
Sin embargo, las pruebas de este encuentro en la Luna son muy débiles. Neil Armstrong, el primer hombre que pisó la Luna, informó al investigador Timothy Good que no se registró, ni se encontró, ni se vio ningún objeto durante la misión del Apolo 11, ni en ningún otro vuelo Apolo que no fuese natural.
Únicamente Maurice Chatelain (experto en comunicaciones de la NASA) confirmó que un retardo de tiempo en la transmisión del diálogo entre el centro de control y el Apolo 11 permitió a la NASA censurar la información referente a los visitantes.
También cierto profesor, que desea permanecer en el anonimato, mantuvo una conversación con Neil Armstrong durante un simposio:
- Profesor: ¿Qué ocurrió realmente con Apolo 11?
- Armstrong: Fue increíble; claro, pero el hecho es que nos advirtieron que debíamos irnos. Nunca se nos dijo nada sobre una estación lunar...
- Profesor: ¿Qué quiere decir con eso de que "nos advirtieron que debíamos irnos?".
- Armstrong: No puedo entrar en detalles, excepto para decir que sus naves eran muy superiores a las nuestras en tamaño y tecnología.
- Profesor: ¡Pero la NASA envió otras misiones después de Apolo 11!
- Armstrong: Naturalmente, la NASA estaba comprometida en esa época y no podía arriesgarse a desatar el pánico en la Tierra, pero sí, fue algo rápido y de ida y vuelta.
Según el Dr. Vladimir Azhazha, presidente del Centro de OVNIs de Moscú: "Neil Armstrong transmitió al Centro de Control un mensaje de que dos objetos grandes y misteriosos los observaban cuando alunizaron. Pero este mensaje nunca fue oído por el público, ya que la NASA lo censuró."
El Dr. Aleksandr Kasantsev afirma que Aldrin hizo una grabación en color de los OVNIs desde el interior del módulo.
Más tarde, en 1985, el astronauta Gordon Cooper, hizo una alarmante advertencia: "Creo que... vehículos extraterrestres y sus tripulaciones nos están visitando desde otros planetas, y que están técnicamente mas avanzados que nosotros. Considero que necesitamos un programa de alto nivel para recoger y analizar la información referente a cualquier tipo de encuentro y para determinar la mejor manera de relacionarnos amistosamente con estos visitantes."
miércoles, 3 de noviembre de 2010
martes, 2 de noviembre de 2010
Divagaciones sobre mecanica cuantica (II)
Continuemos con un poco mas de mecanica cuantica...
Se dice que la Física no es sencilla. Y si nos movemos de la Física Clásica a la Cuántica, casi todo el mundo parece perdido. Sin embargo, incluso conceptos aparentemente complejos o paradójicos pueden ser entendidos si se utilizan criterios pedagógicos, rigor, y cierta dosis de humor. Este es el caso de la dualidad onda-partícula.
En el video que incluyo a continuación se muestra una animación donde se explica la dualidad onda-partícula de manera concisa, clara y muy amena. El video dura unos cinco minutos e incluso un chaval de 10-12 años podría seguirlo sin problemas.
La animación comienza explicando qué patrón deja un chorro de partículas de tamaño apreciable (en este caso, bolas de mármol) al atravesar una rendija. La respuesta es evidente, golpearían la pared posterior en un área rectangular, de forma idéntica a la rendija. Si en lugar de una rendija ponemos dos, conseguiremos obtener dos áreas, cada una relacionada con una de las rendijas. Esto es, cada partícula atraviesa una y solo una rendija, golpeando en una y solo una de las regiones de la pared posterior.
Este experimento puede repetirse con ondas. Por ejemplo, las de cualquier líquido, como es el caso del agua. Cuando las ondas se enfrentan con un muro en el que se ha perforado una rendija, al atravesarla y golpear un muro posterior dejan una huella análoga a la que dejaron las partículas en el primer caso. Si en lugar de una rendija las ondas se enfrenta a dos, no se reproduce el patrón del caso 1b, sino que aparece un patrón de interferencia. Éste consiste en numerosas bandas paralelas de intensidad decreciente, que se produce porque las ondas interfieren unas con otras y dan lugar a cancelaciones (donde no se observa señal) y refuerzos de la señal.
Sin embargo, el mundo de la Física Cuántica, de lo muy pequeño (en realidad la Física Clásica es una aproximación que describe adecuadamente el mundo macroscópico, pero la Física Cuántica se aplica también a todo lo que vemos y tocamos) es diferente, paradójico en apariencia; subyugante.
Aquí el experimento se realiza con electrones, partículas subatómicas de carga negativa y masa muy reducida (las corrientes eléctricas comunes están formadas por flujos de electrones). Al atravesar los electrones una rendija, se reproduce un patrón de señales análogo a los casos 1a (partículas de mármol) y 2a (ondas de un líquido). Pero si en lugar de una rendija el muro tiene dos (caso 3b), lo que se obtiene es un patrón de difracción similar al que se obtuvo con ondas (2b), y no lo que esperaríamos en principio, el patrón que dejan las partículas de mármol (1b).
¿Qué ocurre?¿Cómo es que las partículas microscópicas, en este caso electrones, se comportan como ondas?¿Sería posible que los electrones estuvieran interactuando entre ellos, interfiriéndose y dando lugar al patrón de interferencia que observamos en el muro?
Para comprobar esta posibilidad, lanzamos electrón a electrón. Sorprendentemente, ¡el patrón de difracción se vuelve a producir! Esto quiere decir que cada electrón, cuando tiene que cruzar un par de rendijas, interfiere consigo mismo y da lugar a la señal observada. En realidad, tiene asociada lo que los físicos denominan una función de onda, con una probabilidad de cruzar cada una de las rendijas. Los electrones (y no sólo ellos) se comportan en ocasiones como ondas y otras como partículas, existe una dualidad en su comportamiento.
¿Y si quisiéramos “engañar” al electrón, mirar con detalle por donde pasa?
Para ello desarrollamos un dispositivo que observa las rendijas y determinaría por cual ha cruzado. Ahora sabemos que ha entrado por una cualquiera de las rendijas y no por la otra. Sin embargo… lo que observamos es que el patrón de interferencia no se ha producido en esta ocasión. Lo que se observa en el muro posterior es un patrón tipo partícula macroscópica.
Esto es, el hecho de observar con detalle ha cambiado lo que ha sucedido. La función de onda del electrón ha colapsado, eliminando correlaciones que antes sí estaban presentes. Y este fenómeno es probablemente una de las consecuencias más importantes de la Física Cuántica: el observador no es algo objetivo que está fuera de lo observado, que es independiente de él; forma parte del sistema y por tanto tiene que ser estudiado con juntamente.
Fascinante y sorprendente, pero no por ello menos real.
....disculpad el video, pero es que no he encontrado otro.... aun asi, es instructivo.
Se dice que la Física no es sencilla. Y si nos movemos de la Física Clásica a la Cuántica, casi todo el mundo parece perdido. Sin embargo, incluso conceptos aparentemente complejos o paradójicos pueden ser entendidos si se utilizan criterios pedagógicos, rigor, y cierta dosis de humor. Este es el caso de la dualidad onda-partícula.
En el video que incluyo a continuación se muestra una animación donde se explica la dualidad onda-partícula de manera concisa, clara y muy amena. El video dura unos cinco minutos e incluso un chaval de 10-12 años podría seguirlo sin problemas.
La animación comienza explicando qué patrón deja un chorro de partículas de tamaño apreciable (en este caso, bolas de mármol) al atravesar una rendija. La respuesta es evidente, golpearían la pared posterior en un área rectangular, de forma idéntica a la rendija. Si en lugar de una rendija ponemos dos, conseguiremos obtener dos áreas, cada una relacionada con una de las rendijas. Esto es, cada partícula atraviesa una y solo una rendija, golpeando en una y solo una de las regiones de la pared posterior.
Este experimento puede repetirse con ondas. Por ejemplo, las de cualquier líquido, como es el caso del agua. Cuando las ondas se enfrentan con un muro en el que se ha perforado una rendija, al atravesarla y golpear un muro posterior dejan una huella análoga a la que dejaron las partículas en el primer caso. Si en lugar de una rendija las ondas se enfrenta a dos, no se reproduce el patrón del caso 1b, sino que aparece un patrón de interferencia. Éste consiste en numerosas bandas paralelas de intensidad decreciente, que se produce porque las ondas interfieren unas con otras y dan lugar a cancelaciones (donde no se observa señal) y refuerzos de la señal.
Sin embargo, el mundo de la Física Cuántica, de lo muy pequeño (en realidad la Física Clásica es una aproximación que describe adecuadamente el mundo macroscópico, pero la Física Cuántica se aplica también a todo lo que vemos y tocamos) es diferente, paradójico en apariencia; subyugante.
Aquí el experimento se realiza con electrones, partículas subatómicas de carga negativa y masa muy reducida (las corrientes eléctricas comunes están formadas por flujos de electrones). Al atravesar los electrones una rendija, se reproduce un patrón de señales análogo a los casos 1a (partículas de mármol) y 2a (ondas de un líquido). Pero si en lugar de una rendija el muro tiene dos (caso 3b), lo que se obtiene es un patrón de difracción similar al que se obtuvo con ondas (2b), y no lo que esperaríamos en principio, el patrón que dejan las partículas de mármol (1b).
¿Qué ocurre?¿Cómo es que las partículas microscópicas, en este caso electrones, se comportan como ondas?¿Sería posible que los electrones estuvieran interactuando entre ellos, interfiriéndose y dando lugar al patrón de interferencia que observamos en el muro?
Para comprobar esta posibilidad, lanzamos electrón a electrón. Sorprendentemente, ¡el patrón de difracción se vuelve a producir! Esto quiere decir que cada electrón, cuando tiene que cruzar un par de rendijas, interfiere consigo mismo y da lugar a la señal observada. En realidad, tiene asociada lo que los físicos denominan una función de onda, con una probabilidad de cruzar cada una de las rendijas. Los electrones (y no sólo ellos) se comportan en ocasiones como ondas y otras como partículas, existe una dualidad en su comportamiento.
¿Y si quisiéramos “engañar” al electrón, mirar con detalle por donde pasa?
Para ello desarrollamos un dispositivo que observa las rendijas y determinaría por cual ha cruzado. Ahora sabemos que ha entrado por una cualquiera de las rendijas y no por la otra. Sin embargo… lo que observamos es que el patrón de interferencia no se ha producido en esta ocasión. Lo que se observa en el muro posterior es un patrón tipo partícula macroscópica.
Esto es, el hecho de observar con detalle ha cambiado lo que ha sucedido. La función de onda del electrón ha colapsado, eliminando correlaciones que antes sí estaban presentes. Y este fenómeno es probablemente una de las consecuencias más importantes de la Física Cuántica: el observador no es algo objetivo que está fuera de lo observado, que es independiente de él; forma parte del sistema y por tanto tiene que ser estudiado con juntamente.
Fascinante y sorprendente, pero no por ello menos real.
....disculpad el video, pero es que no he encontrado otro.... aun asi, es instructivo.
Divagaciones sobre mecanica cuantica (I)
Bien vamos a hablar de ciencia...
Cuando se habla de el "gato de Schrödinger" se está haciendo referencia a una paradoja que surge de un célebre experimento imaginario propuesto por Erwin Schrödinger en el año 1937 para ilustrar las diferencias entre interacción y medida en el campo de la mecánica cuántica.
El experimento mental consiste en imaginar a un gato metido dentro de una caja que también contiene un curioso y peligroso dispositivo. Este dispositivo está formado por una ampolla de vidrio que contiene un veneno muy volátil y por un martillo sujeto sobre la ampolla de forma que si cae sobre ella la rompe y se escapa el veneno con lo que el gato moriría. El martillo está conectado a un mecanismo detector de partículas alfa; si llega una partícula alfa el martillo cae rompiendo la ampolla con lo que el gato muere, por el contrario, si no llega no ocurre nada y el gato continua vivo.
Cuando todo el dispositivo está preparado, se realiza el experimento. Al lado del detector se sitúa un átomo radiactivo con unas determinadas características: tiene un 50% de probabilidades de emitir una partícula alfa en una hora. Evidentemente, al cabo de una hora habrá ocurrido uno de los dos sucesos posibles: el átomo ha emitido una partícula alfa o no la ha emitido (la probabilidad de que ocurra una cosa o la otra es la misma). Como resultado de la interacción, en el interior de la caja, el gato está vivo o está muerto. Pero no podemos saberlo si no la abrimos para comprobarlo.
Si lo que ocurre en el interior de la caja lo intentamos describir aplicando las leyes de la mecánica cuántica, llegamos a una conclusión muy extraña. El gato vendrá descrito por una función de onda extremadamente compleja resultado de la superposición de dos estados combinados al cincuenta por ciento: "gato vivo" y "gato muerto". Es decir, aplicando el formalismo cuántico, el gato estaría a la vez vivo y muerto; se trataría de dos estados indistinguibles.
La única forma de averiguar qué ha ocurrido con el gato es realizar una medida: abrir la caja y mirar dentro. En unos casos nos encontraremos al gato vivo y en otros muerto. Pero, ¿qué ha ocurrido? Al realizar la medida, el observador interactúa con el sistema y lo altera, rompe la superposición de estados y el sistema se decanta por uno de sus dos estados posibles.
El sentido común nos indica que el gato no puede estar vivo y muerto a la vez. Pero la mecánica cuántica dice que mientras nadie mire en el interior de la caja el gato se encuentra en una superposición de los dos estados: vivo y muerto.
Esta superposición de estados es una consecuencia de la naturaleza ondulatoria de la materia y su aplicación a la descripción mecanocuántica de los sistemas físicos, lo que permite explicar el comportamiento de las partículas elementales y de los átomos. La aplicación a sistemas macroscópicos como el gato o, incluso, si así se prefiere, cualquier profesor de física, nos llevaría a la paradoja que nos propone Schrödinger.
Cuando se habla de el "gato de Schrödinger" se está haciendo referencia a una paradoja que surge de un célebre experimento imaginario propuesto por Erwin Schrödinger en el año 1937 para ilustrar las diferencias entre interacción y medida en el campo de la mecánica cuántica.
El experimento mental consiste en imaginar a un gato metido dentro de una caja que también contiene un curioso y peligroso dispositivo. Este dispositivo está formado por una ampolla de vidrio que contiene un veneno muy volátil y por un martillo sujeto sobre la ampolla de forma que si cae sobre ella la rompe y se escapa el veneno con lo que el gato moriría. El martillo está conectado a un mecanismo detector de partículas alfa; si llega una partícula alfa el martillo cae rompiendo la ampolla con lo que el gato muere, por el contrario, si no llega no ocurre nada y el gato continua vivo.
Cuando todo el dispositivo está preparado, se realiza el experimento. Al lado del detector se sitúa un átomo radiactivo con unas determinadas características: tiene un 50% de probabilidades de emitir una partícula alfa en una hora. Evidentemente, al cabo de una hora habrá ocurrido uno de los dos sucesos posibles: el átomo ha emitido una partícula alfa o no la ha emitido (la probabilidad de que ocurra una cosa o la otra es la misma). Como resultado de la interacción, en el interior de la caja, el gato está vivo o está muerto. Pero no podemos saberlo si no la abrimos para comprobarlo.
Si lo que ocurre en el interior de la caja lo intentamos describir aplicando las leyes de la mecánica cuántica, llegamos a una conclusión muy extraña. El gato vendrá descrito por una función de onda extremadamente compleja resultado de la superposición de dos estados combinados al cincuenta por ciento: "gato vivo" y "gato muerto". Es decir, aplicando el formalismo cuántico, el gato estaría a la vez vivo y muerto; se trataría de dos estados indistinguibles.
La única forma de averiguar qué ha ocurrido con el gato es realizar una medida: abrir la caja y mirar dentro. En unos casos nos encontraremos al gato vivo y en otros muerto. Pero, ¿qué ha ocurrido? Al realizar la medida, el observador interactúa con el sistema y lo altera, rompe la superposición de estados y el sistema se decanta por uno de sus dos estados posibles.
El sentido común nos indica que el gato no puede estar vivo y muerto a la vez. Pero la mecánica cuántica dice que mientras nadie mire en el interior de la caja el gato se encuentra en una superposición de los dos estados: vivo y muerto.
Esta superposición de estados es una consecuencia de la naturaleza ondulatoria de la materia y su aplicación a la descripción mecanocuántica de los sistemas físicos, lo que permite explicar el comportamiento de las partículas elementales y de los átomos. La aplicación a sistemas macroscópicos como el gato o, incluso, si así se prefiere, cualquier profesor de física, nos llevaría a la paradoja que nos propone Schrödinger.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Fenix
Para comenzar mi andadura os remito al texto de otro blogero que hace una reflexion sobre la vida a través del Fenix.
"Renaciendo de entre las cenizas... buena frase, recuerda al Ave Fénix. Todos hemos sentido esa sensación muchas veces. ¿Que haríamos si no tuviéramos esa figura de renacer?, ese ímpetu, esa sensación de recuperación. Nada, solo seríamos un comienzo y un fin, y ahí acabaría todo. El volver a empezar nos hace humanos, porque siempre vamos por más.
En cierta forma, debes conducir a tu destino... y no que el se empecine en conducirte a ti. ¿Eso implica ir contra la corriente?; puede ser, pero sin desafíos no hay cambios y sin cambios no hay recompensas... y sin recompensas no hay felicidad.
Nunca caigas... tan abajo"
Fuente: Torry
"Renaciendo de entre las cenizas... buena frase, recuerda al Ave Fénix. Todos hemos sentido esa sensación muchas veces. ¿Que haríamos si no tuviéramos esa figura de renacer?, ese ímpetu, esa sensación de recuperación. Nada, solo seríamos un comienzo y un fin, y ahí acabaría todo. El volver a empezar nos hace humanos, porque siempre vamos por más. Muchos no lo logran... lamentablemente, y debe ser muy duro llegar a ese punto y sentir que nada nos puede salvar ni sacar del abismo. ¿Para que volver a empezar? para no morir, para no estar derrotados, y para demostrarnos a nosotros mismos que podemos y que siempre hay algo por lo que vale la pena vivir... aunque ni nos demos cuenta de eso muchas veces.
En cierta forma, debes conducir a tu destino... y no que el se empecine en conducirte a ti. ¿Eso implica ir contra la corriente?; puede ser, pero sin desafíos no hay cambios y sin cambios no hay recompensas... y sin recompensas no hay felicidad.
Nunca caigas... tan abajo"
Fuente: Torry
Welcome
Como todo buen friki que navega por la red y encuentra miles de cosas interesantes, tenia que tener un blog propio. Bueno, pues aqui esta. Todas las cosas que vaya encontrando a lo largo y ancho de este oceano que es internet lo ire publicando aqui para que todos disfruteis de mis hallazgos.
Espero que os guste (decirme cosas, por dios!!!!!).
Espero que os guste (decirme cosas, por dios!!!!!).
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